Tema
12
Los
puntos suspensivos y los dos puntos
Puntos suspensivos. Se
utilizan al final de una frase en lugar del punto, y con el mismo
significado gramatical que éste, si bien indican al lector que la
frase precedente podría continuar. Ejemplo: lunes,
martes, miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo, lunes, martes,
miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo…
- Para indicar la existencia en el discurso de una pausa transitoria que expresa duda, temor, vacilación o suspenso:
- «No sé si ir o si no ir… No sé qué hacer»
- «Te llaman del hospital… Espero que sean buenas noticias»
- «Si yo te contara…»
- Para señalar la interrupción voluntaria de un discurso cuyo final se da por conocido o sobrentendido por el interlocutor:
- «A pesar de que prepararon cuidadosamente la expedición, llevaron materiales de primera y guías muy experimentados… Bueno, ya sabéis cómo acabó la cosa.»
- Es especialmente frecuente este uso cuando se reproduce un refrán o un fragmento literario de sobra conocido: «Más vale pájaro en mano…, así que dámelo ahora mismo»; «Y en mitad de la fiesta, se subió a una mesa y comenzó a recitar: “Con diez cañones por banda…”».
- Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe volver a mencionarse:
- «La obra "Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos", de Rafael Alberti, está llena de grandes aciertos. Los versos de "Yo era un tonto…" contienen algunos de los mejores hallazgos expresivos del autor.»
- Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes o inconvenientes:
- «¡Qué hijo de… está hecho!».
- Para dejar un enunciado incompleto y en suspenso:
- «Fue todo muy violento, estuvo muy desagradable… No quiero seguir hablando de ello.»
- Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la palabra etcétera o su abreviatura:
- «Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música…».
- Debe evitarse, por redundante, la aparición conjunta de ambos elementos:
- «Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música…, etc.»
- «Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música, etcétera…»
- Entre corchetes […] o entre paréntesis (…), los puntos suspensivos indican la supresión de una palabra o un fragmento en una cita textual:
- «Fui don Quijote de La Mancha y soy ágora […] Alonso Quijano el Bueno» (Cervantes Quijote II [Esp. 1615]).
- Si se quiere dejar claro que la reproducción de una cita textual no se hace desde el comienzo mismo del enunciado, es posible escribir puntos suspensivos al inicio de la cita, sin paréntesis ni corchetes, dejando un blanco de separación respecto de la palabra a la que preceden:
- Al final de la obra, don Quijote pide «… un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento».
- Asimismo, cuando la reproducción de la cita queda incompleta por su parte final, es posible escribir puntos suspensivos, sin paréntesis ni corchetes y sin blanco de separación con respecto al texto que antecede, para indicar que el enunciado continúa más allá de la última palabra reproducida:
- Al final de la obra, don Quijote pide «… un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento…», evidenciando la cordura que le asiste en sus últimos momentos.
Los
dos puntos. Desde
el punto de vista de la sintaxis, los dos
puntos
son parecidos al "punto y coma" en cuanto separan dos
partes de una oración con proposiciones independientes. De todos
modos, no son signos exactamente iguales pues se diferencian en que
los dos puntos imponen un matiz de causa/efecto, de dependencia
semántica, entre esas proposiciones. Ej: No
viene la tía: nos salvamos
(la segunda proposición "nos
salvamos"
es autónoma sintácticamente de la primera, pero su sentido se
completa teniéndola en cuenta, puesto que esa salvación expresada
se vincula con algún factor existente en el personaje citado con
anterioridad).
Después de dos
puntos se debe escribir en minúscula o mayúscula dependiendo del
contexto.Los dos puntos se usan en los siguientes casos:
-
Introduciendo una
explicación o una causa:
- Me quedo en casa: llueve y estoy cansado.
-
Introduciendo una
consecuencia o una síntesis:
- Llueve y estoy cansado: me quedo en casa.
-
Antes de una
enumeración:
- Una alimentación equilibrada debe contener alimentos variados: fruta, verdura, carne, pescado, etc.
-
Tras las
expresiones por ejemplo, a saber y equivalentes:
- Me gustaría visitar alguna ciudad griega. Por ejemplo: Atenas.


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